RSS

El fragmento presocrático

19 Nov

«El siglo XXI procedió a establecer un inventario minucioso de las palabras presocráticas. A través de estas palabras, la historia se entrelazaba con la anatomía del pensamiento. Era una época en que el orden se interpretaba como codificación. Así, los pensamientos presocráticos resurgieron a la historia organizados en términos clasificatorios, en puntos de referencia que indicaban con precisión tanto el nivel donde llegaba el progreso del pensamiento como el momento de expresión de las cosas. Un entrelazamiento del saber y su temporalidad que permitió recoger un aluvión de términos en discursos que les eran extraños, y que desde esa exterioridad los aislaban o amalgamaban en una distribución diferente del saber, pero que, de hecho, constituían el único vínculo de realidad y, por lo tanto, de transmisión histórica confiable de la palabra presocrática.
»El pensamiento presocrático circulaba anteriormente en imágenes-verbales acomodadas a las cosas dos, tres, cinco o más siglos después: Platón, Aristóteles, Teofrasto, Diógenes de Laercio… El siglo XIX extrajo las palabras de esa circulación –donde estaban impregnadas del carácter de propiedad cultural–, y les confirió una autonomía, les creó un espacio fijo y con límites precisos. Así surgió el fragmento, un pensamiento sin circulación, sin propiedad, aunque fuera precedido por un nombre cuya realidad se diluía en unos signos sonoros (Anaximandro, Pitágoras, Parménides…). »Fragmento es el vocablo consagrado técnicamente para sublimar la violencia aceptada de una distancia entre el pensamiento y la palabra de los presocráticos. Palabras separadas de la representación, escindidas en objetos autónomos, depósitos de una historia del pensamiento que fijan el pensamiento en parcelas dispersas y fraccionadas.
»Esta distancia hace surgir el término con un valor absoluto, concentrado en sí mismo, separado de su voluntad de ser dicho, regido por leyes inmanentes promovidas a un nivel trascedental: su función sintáctica, su forma lexical, su pertenencia a un orden gramatical… Referentes inviolables para cualquier sujeto que quisiera hablar, y que por consiguiente determinaban sus posibilidades de pensar. La dinámica de las inquietudes del pensamiento eran así absorbidas en la preocupación por la circulación de los códigos del lenguaje. Se trataba de recuperar la dispersión de las palabras en la fluidez de un orden lingüístico fundamental y universal. El pensamiento se terminologiza: Tales queda retenido en el Agua, Anaximandro oscila entre el Apeiron y el katà tò khreôn, Parménides se concentra en el Ser… Los términos no forman parte de un pensamiento incrustado en una problemática que tantea pacientemente en busca de una posición vital, sino que son integrados en una estructura de legalidad verbal –elementos fónicos, soporte de raíces, alineamientos sintácticos…– donde adquieren una coherencia constitutiva. La terminilogización asume así una responsabilidad que le es insoportable: reducir el pensamiento a la reglamentación de unas expresiones. A partir de ese momento la historia del pensamiento puede ser desgajada de su contexto de inquietudes reduciéndola a una secuencia de ideas que sólo tienen como soporte la distribución estratégica de las palabras. Este ha sido el horizonte de la mayoría de los trabajos clásicos que dominan la segunda mitad del siglo XIX y la primera mitad del XX».

J. Lorite Mena, Jenófanes y la crisis de la objetividad griega, Universidad de Murcia, 2003, pp. 9-10.

Anteriores post relacionados:
La transmisión de la filosofía en el Helenismo y más allá, 12-03-2012.
El anacronismo de los presocráticos, 27-04-2012.

Anuncios
 
2 comentarios

Publicado por en noviembre 19, 2012 en Cosas de Grecia, Materiales

 

Etiquetas: , , ,

2 Respuestas a “El fragmento presocrático

  1. alex

    noviembre 22, 2012 at 12:53 pm

    Además de los excelentes estudios sobre Platón y Aristóteles José Lorite Mena nos ha regalado con magníficos libros como ‘El animal paradójico’, ‘La filosofía del hombre –o el ser inacabado’ o ‘La metáfora moderna del pensamiento’. Leyéndolos se aprende muchísimo.

     
  2. Jon Ander

    diciembre 3, 2012 at 1:18 pm

    Me parece un tanto pedante pero no deja de ser valiosa la denuncia. El persistente esfuerzo de integración o subordinación del texto presocrático a la realidad moderna, o sencillamente, a la ideación de la realidad, de una Realidad (la única, la nuestra, la que es la que es y sólo ella puede ser), creo que no debe entenderse sino como una resistencia, un antídoto o cura a cuanto en esos fragmentos hay dicho contra la pretensión totalizadora de Realidad, o lo que es igual, contra que la Realidad es verdad, así como contra que en ella quepan verdades, y en definitiva contra que ella es total o toda. Decir cosas como que en Parménides se trata de ‘el Ser’, es de una torpeza tal, es una falsedad tan evidente (no había más que acudir al texto para descubrir que eso no se dice por ningún lado), que no puede -me parece a mí-entenderse simplemente como un defecto interpretativo, ni por anacrónico ni por torpeza (¡y está por todas partes! Es escandaloso). Ahí hay un rastro evidente de ocultación por diversas vías o estrategias (la terminologización. una de ellas, sin duda), de tergiversación, de querer olvidar cuanto en el poema de Parménides hay de desmentimiento de la realidad. Y esto vale para Heráclito, Zenón, Anaximandro, Tales y tantos otros.

    No puede ser casual la torpeza de los filósofos ordinarios, debe atender pienso yo a una necesidad, aunque no lo tenga porqué ser necesariamente personal.

    He dicho ‘filósofos ordinarios’, pero ahora que lo pienso, probablemente no haya otro modo de serlo, pues lo otro (lo del desmentir) ya no puede ser patrimonio de filosofía ninguna.

    Por cierto que, me gusta mucho así que me subscribo al blog. Quedo al tanto de lo que vayas poniendo.

    Un saludo

     

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: