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ψιλοῖς λόγοις 2: el Banquete (decires socráticos, 3)

20 Feb

Copio el texto prometido del Banquete. Pinchando aquí está la traducción de Patricio Azcárate, de 1871. Como el texto es extenso voy por partes. El símbolo “(…)” representa elisión de tramos de texto.
El texto forma parte de un discurso de Apolodoro, quien repite las palabras de Aristodemo (esta cadena narrativa es más compleja, pero no hace falta todavía entrar en más detalles), presente en la conversación. Dentro de esa reunión en casa de Agatón, el texto que cito constituye el discurso de Alcibíades, que acaba de llegar borracho a la casa y le han instado a que haga un elogio de Sócrates.

215a-215c: ἐὰν μέντοι ἀναμιμνῃσκόμενος ἄλλο ἄλλοθεν λέγω, μηδὲν θαυμάσῃς: οὐ γάρ τι ῥᾴδιον τὴν σὴν ἀτοπίαν ὧδ᾽ ἔχοντι εὐπόρως καὶ ἐφεξῆς καταριθμῆσαι. Σωκράτη δ᾽ ἐγὼ ἐπαινεῖν, ὦ ἄνδρες, οὕτως ἐπιχειρήσω, δι᾽ εἰκόνων. οὗτος μὲν οὖν ἴσως οἰήσεται ἐπὶ τὰ γελοιότερα, ἔσται δ᾽ ἡ εἰκὼν τοῦ ἀληθοῦς ἕνεκα, οὐ τοῦ γελοίου. φημὶ γὰρ δὴ ὁμοιότατον αὐτὸν εἶναι τοῖς σιληνοῖς τούτοις τοῖς ἐν τοῖς ἑρμογλυφείοις καθημένοις, οὕστινας ἐργάζονται οἱ δημιουργοὶ σύριγγας ἢ αὐλοὺς ἔχοντας, οἳ διχάδε διοιχθέντες φαίνονται ἔνδοθεν ἀγάλματα ἔχοντες θεῶν. καὶ φημὶ αὖ ἐοικέναι αὐτὸν τῷ σατύρῳ τῷ Μαρσύᾳ. ὅτι μὲν οὖν τό γε εἶδος ὅμοιος εἶ τούτοις, ὦ Σώκρατες, οὐδ᾽ αὐτὸς ἄν που ἀμφισβητήσαις: ὡς δὲ καὶ τἆλλα ἔοικας, μετὰ τοῦτο ἄκουε. ὑβριστὴς εἶ: ἢ οὔ; ἐὰν γὰρ μὴ ὁμολογῇς, μάρτυρας παρέξομαι. ἀλλ᾽ οὐκ αὐλητής; πολύ γε θαυμασιώτερος ἐκείνου. ὁ μέν γε δι᾽ ὀργάνων ἐκήλει τοὺς ἀνθρώπους τῇ ἀπὸ τοῦ στόματος δυνάμει, καὶ ἔτι νυνὶ ὃς ἂν τὰ ἐκείνου αὐλῇ—ἃ γὰρ Ὄλυμπος ηὔλει, Μαρσύου λέγω, τούτου διδάξαντος—τὰ οὖν ἐκείνου ἐάντε ἀγαθὸς αὐλητὴς αὐλῇ ἐάντε φαύλη αὐλητρίς, μόνα κατέχεσθαι ποιεῖ καὶ δηλοῖ τοὺς τῶν θεῶν τε καὶ τελετῶν δεομένους διὰ τὸ θεῖα εἶναι. σὺ δ᾽ ἐκείνου τοσοῦτον μόνον διαφέρεις, ὅτι ἄνευ ὀργάνων ψιλοῖς λόγοις ταὐτὸν τοῦτο ποιεῖς.

Pero si es que digo mis recuerdos de un modo confuso, no te asombres: pues nada fácil es para alguien así enumerar con tino y de corrido tu “atopía” [no-lugaridad, rareza]. Intentaré, hombres, elogiar a Sócrates así, por medio de “imágenes”. Tal vez él creerá que serán cosas ridiculas, pero la “imagen” será por mor de la verdad, no de la ridiculez. Ciertamente, digo que él es lo más parecido a esos “silenos” que están en los talleres de escultura, producidos por los artesanos llevando siringas o flautas, y que, al partirse en dos, aparecen dentro de ellos estatuas de dioses. Y digo, a su vez, que se “asemeja” al satiro Marsias. Que con respecto al eîdos eres semejante a estos, Sócrates, eso ni tú lo discutirás; y que en las demás cosas te “asemejas”, lo escucharás ahora. Que eres un hybristés. ¿O no? Si no concordaras en esto, presentaría testigos. ¿Que no eres flautista? Claro que sí, y más asombroso que aquel. Pues él encantaba a los hombres por medio de instrumentos con la “capacidad” de la boca, y aún hoy lo hace a a quien le toque la flauta -ya que las [melodias] que toca Olimpo, yo digo que es Marsias quien se las ha enseñado-. En todo caso, las de aquel, sean tocadas por un buen o por un mal flautista, son las solas que producen un arrebatarse y evidencian quienes necesitan de los dioses y de la iniciación, por ser divinas. Pero tú te diferencias de aquel sólo en que produces eso mismo sin instrumentos, con los “decires desnudos”.

215d-216a: ἡμεῖς γοῦν ὅταν μέν του ἄλλου ἀκούωμεν λέγοντος καὶ πάνυ ἀγαθοῦ ῥήτορος ἄλλους λόγους, οὐδὲν μέλει ὡς ἔπος εἰπεῖν οὐδενί: ἐπειδὰν δὲ σοῦ τις ἀκούῃ ἢ τῶν σῶν λόγων ἄλλου λέγοντος, κἂν πάνυ φαῦλος ᾖ ὁ λέγων, ἐάντε γυνὴ ἀκούῃ ἐάντε ἀνὴρ ἐάντε μειράκιον, ἐκπεπληγμένοι ἐσμὲν καὶ κατεχόμεθα. ἐγὼ γοῦν, ὦ ἄνδρες, εἰ μὴ ἔμελλον κομιδῇ δόξειν μεθύειν, εἶπον ὀμόσας ἂν ὑμῖν οἷα δὴ πέπονθα αὐτὸς ὑπὸ τῶν τούτου λόγων καὶ πάσχω ἔτι καὶ νυνί. ὅταν γὰρ ἀκούω, πολύ μοι μᾶλλον ἢ τῶν κορυβαντιώντων ἥ τε καρδία πηδᾷ καὶ δάκρυα ἐκχεῖται ὑπὸ τῶν λόγων τῶν τούτου, ὁρῶ δὲ καὶ ἄλλους παμπόλλους τὰ αὐτὰ πάσχοντας: Περικλέους δὲ ἀκούων καὶ ἄλλων ἀγαθῶν ῥητόρων εὖ μὲν ἡγούμην λέγειν, τοιοῦτον δ᾽ οὐδὲν ἔπασχον, οὐδ᾽ ἐτεθορύβητό μου ἡ ψυχὴ οὐδ᾽ ἠγανάκτει ὡς ἀνδραποδωδῶς διακειμένου, ἀλλ᾽ ὑπὸ τουτουῒ τοῦ Μαρσύου πολλάκις δὴ οὕτω διετέθην ὥστε μοι δόξαι μὴ βιωτὸν εἶναι ἔχοντι ὡς ἔχω. καὶ ταῦτα, ὦ Σώκρατες, οὐκ ἐρεῖς ὡς οὐκ ἀληθῆ.

Y, ciertamente, cuando nosotros escuchamos a algún otro, aunque sea un buen “orador”, decir otros “decires”, no nos importa, por así decir, nada; pero, cuando se te escucha a ti o a otro diciendo tus “decires”, aunque sea mediocre el que las dice, y ya sea mujer, hombre o muchacho el que las escucha, quedamos turbados y arrebatados. Yo, de cierto, oh hombres, si no fuera a parecer que estoy borracho, os diría bajo juramento las cosas que me han pasado por esos “decires” y las que me pasan incluso ahora. Pues cuando escucho, mi corazón palpita mucho más que el de los poseidos por los coribantes y derramo lágrimas a causa de esos “decires”, y veo que a muchos otros les pasa las mismas cosas; pero escuchando a Pericles o a otros buenos “oradores”, aunque consideraba que decían bien, nada de estas cosas me pasaban, ni se me “alteraba” el “alma” ni consideraba que me encontraba es estado servil, pero a causa de este Marsias frecuentemente me he hallado así, de modo que no me parecía merecer la pena vivir como lo estaba haciendo. Y esto, Sócrates, no me dirás que no es verdad.

(…)

221d-222a: οἷος δὲ οὑτοσὶ γέγονε τὴν ἀτοπίαν ἅνθρωπος, καὶ αὐτὸς καὶ οἱ λόγοι αὐτοῦ, οὐδ᾽ ἐγγὺς ἂν εὕροι τις ζητῶν, οὔτε τῶν νῦν οὔτε τῶν παλαιῶν, εἰ μὴ ἄρα εἰ οἷς ἐγὼ λέγω ἀπεικάζοι τις αὐτόν, ἀνθρώπων μὲν μηδενί, τοῖς δὲ σιληνοῖς καὶ σατύροις, αὐτὸν καὶ τοὺς λόγους. καὶ γὰρ οὖν καὶ τοῦτο ἐν τοῖς πρώτοις παρέλιπον, ὅτι καὶ οἱ λόγοι αὐτοῦ ὁμοιότατοί εἰσι τοῖς σιληνοῖς τοῖς διοιγομένοις. εἰ γὰρ ἐθέλοι τις τῶν Σωκράτους ἀκούειν λόγων, φανεῖεν ἂν πάνυ γελοῖοι τὸ πρῶτον: τοιαῦτα καὶ ὀνόματα καὶ ῥήματα ἔξωθεν περιαμπέχονται, σατύρου δή τινα ὑβριστοῦ δοράν. ὄνους γὰρ κανθηλίους λέγει καὶ χαλκέας τινὰς καὶ σκυτοτόμους καὶ βυρσοδέψας, καὶ ἀεὶ διὰ τῶν αὐτῶν τὰ αὐτὰ φαίνεται λέγειν, ὥστε ἄπειρος καὶ ἀνόητος ἄνθρωπος πᾶς ἂν τῶν λόγων καταγελάσειεν. διοιγομένους δὲ ἰδὼν ἄν τις καὶ ἐντὸς αὐτῶν γιγνόμενος πρῶτον μὲν νοῦν ἔχοντας ἔνδον μόνους εὑρήσει τῶν λόγων, ἔπειτα θειοτάτους καὶ πλεῖστα ἀγάλματ᾽ ἀρετῆς ἐν αὑτοῖς ἔχοντας καὶ ἐπὶ πλεῖστον τείνοντας, μᾶλλον δὲ ἐπὶ πᾶν ὅσον προσήκει σκοπεῖν τῷ μέλλοντι καλῷ κἀγαθῷ ἔσεσθαι.

Pero como es en “atopía” este hombre, tanto él como sus “decires”, no podría encontrarse nadie próximo, ni de los de ahora ni de los antiguos, si no ocurre que se le “asemeja”, tanto a él como a sus “decires”, a quienes he dicho, esto es, no a hombres, sino a silenos y sátiros. Pues, en efecto, y esto lo omití al principio, sus “decires” son lo más semejante a los silenos que se abren. Y es que si alguien quisiera oír los “decires” de Sócrates, podrían aparecersele al principio como ridiculos: pues tales son las “designaciones” y “caracterizaciones” que los rodean por fuera, la piel de un satiro hybristés. En efecto, habla de burros de carga, de ciertos herreros, de zapateros, de curtidores, y siempre mediante las mismas cosas aparece como diciendo las mismas cosas, de modo que todo hombre inexperto y cerril podría burlarse de los “decires”. Pero, al verlos abiertos y estando dentro de ellos, se descubrirá que son los únicos “decires” que tienen “sentido” por dentro, y después, que son los más divinos y que tienen en sí mismos muchas estatuas de la “excelencia” y que se extienden sobre muchas cosas, sobre todo, en todo cuanto conviene examinar al que trata de llegar a ser kalós kaì agathós.

Creo que, sin duda, en este texto se ofrecen muchas claves para entender el diálogo platónico. La continuación del texto, abandonando ya el discurso de Alcibíades, lo matiza y lo distancia, dado que Sócrates lo trivializa argumentando que él ha dicho eso para enemistarle con Agatón. De todas formas, uno de los puntos de este asunto de la “forma” del “diálogo socrático” tiene que ver con dilucidar si esta descripción también sería válida para otros “lógoi” socráticos.
Aquí, por cierto, los “decires desnudos” son caracterizados frente a los “decires” con música. Habrá que ver, al contextualizar el tramo de la Poética, si tiene más sentido esta aproximación a la contraposición “decires desnudos”-“decires con metro”.
Queda pendiente el texto del Teeteto donde aparece de nuevo esta expresión.

Anteriores post relacionados:
Proyectos que vendran, decires socráticos, 19-2-2011.
τοῖς λόγοις ψιλοῖς (decires socráticos, 2), 20-2-2011.

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